Febrero 2020 (Otra vez) y el silencio de los ingenieros
Son las diez de la noche. Acabo de lograr que Max se duerma y me senté directo en la computadora porque me quedó un pensamiento extraño en el cerebro después de haber dado una charla como a 60 persona
TL;DR (Para ansiosos):
- El shock: Hablando con decenas de profesionales Tech últimamente, noto un patrón: nadie paga una suscripción de IA por su cuenta. Nadie conoce los modelos de frontera.
- El "Future Shock": Estamos sufriendo una parálisis psicológica diagnosticada en 1970. El cerebro humano no soporta el cambio exponencial.
- El efecto "Febrero 2020": La IA de este mes (Febrero 2026) cruzó un límite. Ya no es un autocompletar glorificado; ahora tiene criterio y agencia.
- El plan: Aprovechá la ceguera general. Pagá la herramienta, rompé sistemas y ganá ventaja mientras el resto duerme.
Son las diez de la noche. Acabo de lograr que Max se duerma y me senté directo en la computadora porque me quedó un pensamiento extraño en el cerebro después de haber dado una charla como a 60 personas hoy en la tarde.
Este pensamiento era mitad alarma, mitad incredulidad.
En las últimas semanas, por mi rol y mi iniciativa de evangelizar sobre Inteligencia Artificial, me ha tocado hablar con muchísimos profesionales del palo de la tecnología. Gente brillante, de la que mantiene los fierros corporativos andando en distintas empresas.
Cuando les hablo de la estrategia estándar (lo que nos dan las corporaciones, los Copilots, las soluciones in-house), todo está en orden. Asienten con la cabeza.
El problema es cuando salgo del guión corporativo y les hago un par de preguntas incómodas:
"¿Quién acá sabe lo que es un modelo de frontera?" Silencio.
"¿Quién está pagando de su bolsillo una suscripción a Claude Opus, Gemini Advanced o ChatGPT Plus?"
Casi nadie levanta la mano. Ni hablemos de preguntarles por agentes autónomos, modelos locales o cómo conectar flujos complejos. Para la gran mayoría, la IA sigue siendo ese chat gratuito al que le piden que les resuma un mail de vez en cuando.
Y repito: estoy hablando de gente Tech.
Si los que estamos en la trinchera armando el software no tenemos idea de lo que está pasando en la calle, el profesional de a pie que no sabe prender un proxy está caminando ciego hacia el precipicio.
El "Future Shock" (Una advertencia de 1970)
Buscándole una explicación a este letargo, me acordé de Alvin Toffler.
En 1970, Toffler publicó un libro llamado Future Shock. Su tesis era brutal y hoy es profética: los seres humanos y las instituciones (aka Corpo) están diseñados biológicamente para procesar cambios lentos e incrementales. Cuando el entorno tecnológico se acelera de forma brutal, entramos en un estado de "shock psicológico".
Nos paralizamos. Tratamos de aplicar las reglas del mundo viejo a un mundo que ya no existe, porque nuestro wetware no soporta el cambio exponencial.
Eso es exactamente lo que veo en mucha gente de la industria. Y ojo, no me refiero al ecosistema de las redes sociales donde hay más expertos que gente, me refiero a la gente de carne y hueso con la que uno se trabaja o interactúa de forma directa.
Y ojo no es pereza lo que se ve, es parálisis evolutiva. Nuestro cerebro lineal no puede procesar que una tecnología que en 2022 no sabía sumar, hoy esté reescribiendo la forma en que se crea el software.
Y si pensás que estoy exagerando con que la esencia de nuestra industria cambió para siempre, mirate la entrevista que escuché este fin de semana mientras metía kilómetros en la cinta. Acá habla Boris Cherny, el líder de Claude Code en Anthropic. Entre todas las perlas que soltó, tiró dos que te dejan helado: 1. 2.
Hoy despacha hasta 30 Pull Requests diarios solo orquestando múltiples agentes en paralelo y planificando. El "código" ya no es un problema humano.
El Síndrome de Febrero 2020
Todo esto me llevó a un artículo viral que sacó Matt Shumer hace unos días llamado "Something Big Is Happening". Shumer usaba una analogía perfecta: "Piensen en Febrero de 2020".
¿Te acordás? Escuchábamos que había un virus en Asia. Pero la bolsa subía, todos eramos felices (o la mayoría), hacíamos asados y si alguien te decía que estaba comprando papel higiénico para encerrarse, pensabas que estaba loco. Tres semanas después, el mundo entero se dio vuelta como una media.
Con la IA estamos exactamente en esa fase de "esto es una exageración".
Mientras la mayoría, presa del Future Shock, discute si la IA alucina o no, la realidad es que el 5 de Febrero de este año se lanzaron modelos (GPT-5.3 Codex, Opus 4.6) que rompieron la matriz. Ya no te tiran un borrador para que vos lo arregles. Vos les describís un sistema, te escriben miles de líneas de código, lo prueban, ven qué falla, lo corrigen por su cuenta y te entregan el producto terminado. Tienen algo que antes era exclusivo del humano: Tienen criterio.
Y lo más escalofriante (o fascinante): La IA ya está escribiendo el código de la próxima IA. El loop de retroalimentación se cerró.
El Muro del Maratón
Cualquiera que haya corrido 42km sabe lo que es "El Muro". Allá por el kilómetro 32, el cuerpo se queda sin glucógeno y, si no hiciste los deberes en el entrenamiento y la nutrición, el sistema colapsa. Te apagás.
El mercado laboral está llegando a su kilómetro 32. Mucha gente cree que su trabajo está a salvo porque "la IA no tiene empatía" o "no entiende el contexto de mi empresa". Es la misma negación del que sale a correr rápido el maratón pensando que a él no le va a tocar el muro.
Si tu trabajo pasa por una pantalla, una porción enorme de lo que hacés está a punto de ser automatizado. Y no en cinco años.
Tu Plan de Supervivencia (Aprovechá la ignorancia)
No te escribo esto a las diez de la noche para deprimirte. Te lo escribo porque la ignorancia masiva provocada por este Future Shock es, paradójicamente, tu mayor ventaja competitiva si decidís despertar hoy.
Mientras el resto va a velocidad de tortuga esperando que un comité apruebe el uso de una herramienta, vos tenés que ir a velocidad de mercado. 1. 2. 3.
La asimetría de información que hay ahora mismo es brutal. El que entra a una sala de reuniones hoy sabiendo dominar herramientas que el resto ni siquiera sabe que existen, se vuelve intocable.
No esperes a que el mercado te avise que tu silla desapareció.
Hacete cargo.
Pablo / Above Average