Correr como inversión no da frutos económicos para el 99% de la gente, pero correr da algo mejor que eso: experiencias.

Correr te genera momentos que le dan significado a tu existencia y hacen darte cuenta que la vida es más que una rutina de consumo o simplemente pasar el rato.

Digo que fue y sigue siendo una buena inversión por sus resultados a mediano y largo plazo.

Pero como inversión, correr requiere que pongas en la mesa varios recursos para sacarle el jugo al negocio: dinero (si, como todo en la vida hay que comprar al menos lo necesario), tiempo, deseos de auto-superacióndisciplina, algo de locura y un objetivo siempre en mente:sentirte mejor contigo mismo.

Creo que sin esas variables, correr pierde en gran parte su sentido, por eso mucha gente se da por vencida o lo ven como algo trivial. No logran entender de fondo lo que significa la experiencia como un todo. Si una de esas variables falla, la magia se apaga.

Inicio de la inversión

Mi inversión empezó hace poco, 6 años atrás. Se que llegue a este negocio algo tarde, pero igual me ha rendido frutos en tan poco tiempo. El resultado fue alentador: 20Kg menos en los primeros 6 meses y un nuevo modelo de vida.

Este nuevo modelo de vida resultante me llevó a eliminar amistades nocivas, permitiéndome al mismo tiempo conocer mejor clase de gente. También me enseñó a cuidar mi hígado y a no salir por salir los fines de semana. Me ha permitido conocer parte del mundo y en ver la vida de otra forma.

Tengo que decir que el primer año corriendo fue algo inconsistente, pero hice mis primeros 10K y cuando me pusieron esa primer medallita me sentí como todo un atleta.

Ese sentimiento que tenía de atleta olímpico con medalla, me llevó a inscribirme en una ½ maratón, la cual la complete sin haberme puesto medias, ya que había leído en un foro que los kenianos corrían más rápido de esa manera (…).

Cabe acotar que los zapatos eran blancos y llegaron color rosado a la meta por la sangre de las ampollas rotas (aquí puede verse el grado de locura que comentaba con un plus de ignorancia más un leve toque de estupidez). Pero lo importante fue que lo termine y antes que la ambulancia.

Tres meses mas tarde de ese primer ½ maratón (y con unas buenas medias puestas) emprendí a correr mi primer maratón, el cual me recibió con los brazos abiertos hasta el Km30 pero dándome una golpiza contra el muro de ahí en adelante.

Llegar acalambrado hasta las orejas y ver ese arco de llegada fue algo sublime (era como el final feliz para una larga tortura) ya que parecía imposible llegar, pero lo logré y me llenó de satisfacción el poder hacerlo. Tal fue la satisfacción, que me creí un corredor y al menos hasta hoy no he dejado de correr.

Mis primeros 10 maratones

El domingo pasado cumplí con correr mi décimo maratón ( si 42.195 Km X 10). El décimo al que me inscribo y término. Gracias a Dios nunca he tirado la toalla a pesar de que a veces pareciera inevitable.

Como todo maratón, este estuvo lleno de anécdotas y de hechos curiosos que en algún momento pueden transformarse (o sonar) en excusas (algo típico de todo corredor) para conseguir tu mejor marca personal, pero que en realidad todo eso queda relegado al simple hecho de cruzar la meta, colgarte esa medalla y empezar de una vez a pensar cuál podría ser el próximo.

Correr en la Venezuela de hoy (2016, ahora es peor…)

El maratón es algo más que los kilómetros de la prueba, son los entrenamientos, el privarse de comer porquerías para que no te pasen factura, despertarte más temprano que el común de la gente y a veces hasta arriesgarte a salir a correr de madrugada en un país tan complicado como la Venezuela actual, en donde si no estas pendiente, puedes ser presa fácil de cualquier malandro balurdo que ande amanecido por la calle.

Cuando hablaba de inversión lógicamente también aludía al tema monetario, el cual en Venezuela ha afectado negativamente a muchos corredores en estos momentos, pero a pesar de esto no dejan de correr, aunque tengan que hacer magia para comprar un par de zapatos y algo de indumentaria.

Menciono esto por que en cualquier país normal (salvo quizás algún país en guerra africano) la gente por lo general no se preocupa por los costos asociados a lo que significa correr, sencillamente correr es uno de los deportes mas baratos que debe de haber (dependiendo del grado de exquisitez del corredor lógicamente), pero en Venezuela lamentablemente ahora si lo es.

Para que alguien que no sea de la tierra de Bolívar tenga una idea, un par de zapatos buenos de correr cuestan entre 10 a 14 sueldos mínimos para la fecha de hoy. Un short 2–3 sueldos mínimos y así se entiende la idea de cómo están las cosas.

Pero a pesar de eso, la gente sigue corriendo y el domingo pasado en el maratón CAF 2016 (único maratón serio y de clase mundial en Venezuela por cierto), se evidencio que cada vez hay más gente corriendo pese a lo adverso del asunto en estos momentos.

El mejor Retorno de Inversión (ROI)

Mucha gente se pregunta por qué ocurre esta paradoja de que en un país en crisis hay más gente corriendo, pero es fácil responder y resumir esto en pocas palabras: correr te hace sentir vivo, te hace sentir bien. A tal punto que hasta hay gente que lo comparan con los efectos de las drogas psicotrópicas y cosas por el estilo. Correr da nota.

Se dice que se corre para entrenar y correr maratones, estamos claros con eso, pero también se corre a veces para olvidar la rutina, para olvidarse que estas en un país complicado, para olvidarse de algún problema en específico o simplemente para sacarse el estrés del día a día.

Correr te hace ahorrar, ya que no tienes que gastar en la consulta con el psicólogo, psiquiatra, loquero o brujo que estés acostumbrado a ir. Por eso al final de cuentas es como redundar el decir que correr es una buena inversión.

Por esto y muchas cosas mas, siempre invito (y no lo hago a manera de secta religiosa) a que el que quiera sentirse mejor o este buscando una mejor versión de sí mismo, correr lo va a ayudar en ese camino.

Correr me hizo sentir una de las mejores sensaciones que he sentido en mi vida: cruzar la meta de un maratón habiendo yo mismo “profetizado“ el tiempo que logre hacer. Fueron meses de entrenamiento, viajar hasta el otro lado del mundo, pero valió la pena vivir ese momento. Ni con MasterCard se paga eso.

Faltan muchas “hazañas personales“ que me quedan por hacer, por lo menos correr los 6 Majors, de los cuales al menos ya llevo 3, también me falta correr algún Ultramaratón y completar 100 maratones antes de las 70 primaveras. Se que esto no será algo imposible y que cada una de esas pruebas me dejara mas buenos momentos que otra cosa.

Correr no es algo fácil, hay lesiones de por medio y muchas variables a tomar en cuenta en el día a día no solo en las carreras, pero quién dijo que las cosas fáciles valen la pena. Por eso en el debe y el haber, correr es la mejor inversión que puedes hacer con tu vida o al menos lo que piensa el que escribió estos párrafos.

Gracias por tu lectura!

Este artículo lo publiqué en Medium el 2 de Mayo de 2016